FEAR INOCULUM

La novena ley de Murphy no formulada oficialmente dice que cuando todo está mal tiende a empeorar. Y de esta forma fue el desarrollo de las últimas tres semanas, en términos generales, relacionado con todo a mi alrededor.

Por mi parte, creo que Murphy fue un imbécil.

-Me rehuso a que todo empeore-!!!

Y bueno, gracias a este pensamiento me encontré con algo que cambió diametralmente el estado de las cosas. Pasaron 13 años para que una de mis tres bandas preferidas sacara una nueva producción; se sintió como como si hubiesen pasado 10.000 days (nombre de su álbum anterior) para que Tool pusiera en nuestros oídos su sonido.

FEAR INOCULUM es un álbum excelso. ¡¡¡Magnífico!!!

Tiene la complejidad característica de la banda pero con unos matices muy peculiares. En mi interpretación de lo que he escuchado puedo decir que es como si hubieran invitado a componer algunos fragmentos de sus canciones al mismísimo Phillip Glass, y que todo el álbum hubiese sido grabado en un espacio diseñado por Peter Eisenman.

A mi pequeño nicho vuelve la música que vale la pena. Que alimenta el espiritu y ayuda a seguir adelante.

Aquí una muestra:

MINDFUL READING…el inicio

Los que me conocen saben de mis coqueteos con el budismo. Y por coincidencia o no, mi amigo lector AZR de lostinamillionpages me ha propuesto una iniciativa a la que no me puedo negar: leer como meditación.

Thich Naht Hanh estaría orgulloso.

Esta mindful reading es concreta. Se trata de 3 sesiones de lectura consciente diarias, entendidas como meditación. Que permitan desconectarnos del mundo por un momento y centrarnos en lo que leemos. 49 minutos en la mañana, 21 minutos en la tarde y 49 minutos en la noche, es la estructura que planeamos seguir para buscar nuestros objetivos lectores.

Por supuesto, están invitados. No se olviden de respirar.

LO QUE NO FUE II

Por estos días se están cumpliendo 30 años del magnicidio de Luis Carlos Galán y hace una semana se cumplieron 20 del asesinato de Jaime Garzón, de quien ya he hablado alguna vez en este blog y a quien justo hoy recordé escuchando la canción «canela» (quiero morirme de manera singular).

Lo que no fue puede interpretarse también como «el futuro ya fue». Y esto lo digo porque luego del asesinato de Luis Carlos, jefe político del nuevo liberalismo, que se postulaba como el partido a tomar las riendas de Colombia en una de sus épocas más oscuras (cosa que creo redundante porque en mi país las gamas de colores pasan por el gris oscuro y el negro claro), quien llegó a la presidencia fue su abanderado político, el pereirano Cesar Gaviria.

Recuerdo el slogan de su campaña: «Con Gaviria habrá futuro» e incluso la musiquita con la que expresaban esa frase. También recuerdo que en una de sus primeras alocuciones el recién nombrado presidente dijo: «colombianos, bienvenidos al futuro» (con su voz de gallo Claudio). Pero por más que intente recordar otras cosas, lo único que recuerdo hasta con los sentidos fueron el cambio de hora y los apagones.

No se que hubiese pasado en el país si no hubiesen asesinado a Galán (ni a Garzón, ni a Pizarro, ni a Gómez Hurtado… ni a tantos de una lista interminable que aún hoy se sigue escribiendo 😥). Pero al menos se que recuerdo su puño al aire y su denuncia en contra de los corruptos y en contra del narcotráfico.

Durante muchos años esta imagen estuvo pegada en mi ajedrez. Y la denuncia sigue siendo un motivo de inspiración. Retumba en mi mente un «Siempre adelante, ni un paso atrás»

LECTURA SOBRE DOS RUEDAS

Es inevitable mostrar un poco de mi personalidad cada vez que escribo, o como mínimo, dar a conocer las cosas que me gustan y las que no. Deben saber que junto con la lectura y los videojuegos, la bicicleta, o más particularmente, el ciclismo, han formado mi carácter durante 35 años de los casi 40 que tengo.

Esta tríada me ha acompañado sin intermitencia durante toda la vida. Como forma de vida, hobbie e incluso profesionalmente (como es el caso de la lectura, que es parte sustancial de mi trabajo, a pesar de que sea no ficción – a veces creo que debí dedicarme a ser gamer profesional-). No puedo saber a ciencia cierta cuántas horas de mis días y mis noches las he dedicado a pasar algún mundo de Zelda o Mario Bros, ni la cantidad de páginas precisas que he leído (este año ya llevo poco más de 10 mil), ni la cantidad de kilómetros que he recorrido en bici, que no son tantos, pero son algunos (la semana pasada fueron 100 k).

Tengo algunos recuerdos de mi infancia montando en bicicleta. Salir a vagar con mis primos y primas, y los amigos del barrio de la abuela. Dar varias vueltas a la manzana y pedalear hasta el cansancio. Pero más profundos son los recuerdos de ver a papá preparándose para salir a montar con sus amigos: Wilson el negro, Carlos y Siete (como se apodaban). Y junto con este recuerdo, las transmisiones radiales de la vuelta a España y el Tour de Francia, en donde Lucho Herrera y Fabio Parra eran protagonistas (más o menos importantes en el world tour) de la pasión colombiana por el ciclismo. Y claro, sus equipos Café de Colombia y Pilas Varta.

Recuerdo el momento del ataque de Lucho en Lagos de Covadonga, lo que lo llevó a ser el campeón de la vuelta a España del 87. Y después de eso, recuerdo el nombre de muchos otros y sus hazañas, que con logros grandes y pequeños me han llenado el corazón de alegría.

Debo aclarar que esta no es una oda a los ciclistas colombianos. Si bien Lucho, Fabio, Martín Emilio, Alvaro, Santiago, Rigoberto, Nairo, Egan y otros tantos, han sido parte de mi pasión y de mi vida, es este deporte en general y todos sus protagonistas, los que han configurado en mi una pasión indestructible.

Hoy los colombianos tienen el placer de decir que ya están en sus manos los triunfos de las tres grandes vueltas ciclistas por etapas del mundo: Lucho Herrera – Vuelta a España 1987; Nairo Quintana – Giro de Italia 2014 y Vuelta a España 2016; y Egan Bernal – Tour de Francia 2019. Esto no es para menos, pero la gloria del ciclismo está más allá de estos logros. La verdadera gloria se encuentra en la vida cotidiana, en el hecho de subirse a una bicicleta y disfrutar el recorrido (o sufrirlo si es el caso).

Fuente: Revista Semana

Coda: tengo que terminar de leer la biografía de uno de los más grandes y uno de los que más he apreciado: INDURAIN.

FÚTBOL, MENTIRAS Y VIDEO

Ayer hace 33 años Diego Armando Maradona le anotaba dos golazos a Peter Shilton de la selección de Inglaterra. Transcurría el mundial de Fútbol de México 86.

Los dos goles se han convertido en símbolos, en referentes de la historia del fútbol latinoamericano y mundial. Como si el campo del estadio Azteca fueran las Malvinas y como si Thatcher estuviera bajo los 3 palos de la selección Inglesa.

El primero de ellos, la gran mentira, la famosa «mano de dios». Pero eso no nos importa. El fervor latioamericano celebró con toda la potencia posible. El Diego jugó a la pelota de forma sublime, tanto que la nimiedad de jugar con la mano se puede obviar si se tiene como objetivo hacer historia.

El segundo, conocido como «El gol del siglo» (del s. XX), es una demostración magistral del dominio del balón. Ante la mirada estupefacta de sus propios compañeros de equipo y sus rivales, Diego recorre 3/4 De cancha y hace una anotación mágica, que inmediatamente se convierte en uno de los momentos más epicureos de la historia del fútbol.

Hoy, con el VAR (video assitant referee) de la FIFA, Maradona hubiera tenido posiblemente una tarjeta amarilla. ¿Será entonces que este sistema le está quitando parte de la magia a este juego que tanto nos apasiona? (Bueno, a mi no tanto…aunque le serė fiel hasta la muerte al todopoderoso y nunca campeón (De la A) Deportivo Pereira). O ¿será que por medio de esta tecnología estaremos frente a la posibilidad de ver resultados más justos, aunque más aburridos?

La respuesta es lo de menos. Lo importante es que la memoria de momentos alegres prevalezca. Finalmente, tres codas y una pequeña fracción de una película de Kusturica…. oéoeoeoé diegoooo diegooooo!!!

CODA 1. Con el VAR la afición colombiana hubiese tenido razón al decir #fuegoldeyepes

CODA 2. Con el VAR la afición mexicana no hubiese llorado tanto con el #nofuepenal

CODA 3. Golazo el del Congreso colombiano que no ha querido aprobar la Ley Anticorrupción. Ah pero clasificamos a octavos en la Copa América como primeros del grupo.