LOBO SUR

Una de las preguntas recurrentes que he tenido que responder durante los últimos 5 años es la de cómo llegué a para en Ciudad Juárez. La respuesta es sencilla: hay que estar en donde hay cosas por hacer y te dan la oportunidad de hacerlas.

Esa es la respuesta base, claro está, y las múltiples variaciones de la respuesta encierran consideraciones variopintas. Pero esas no vienen al caso.

En medio del desarrollo del taller de verano que estoy dando a mis estudiantes juarences, hemos tenido la visita de 8 estudiantes de mi terruño y de un viejo compañero del alma mater. Poder mostrarles esta ciudad llena de emoción. El laboratorio urbano configurado por esta ciudad fronteriza es poco usual en otras partes del mundo y eso la hace especial, singular.

Por otro lado, los juarences tienen lo suyo. Siempre he pensado que los mexicanos y los colombianos tienen mucho en común, pero cuando hablamos de lo similar que puede ser la idiosincrasia norteña y la cafetera el asunto sube a otro nivel.

A mis paisanos, gracias por venir a visitarnos; a los juarences, gracias por hacerme sentir siempre en casa. Soy Matecaña y Bravo. Soy Lobo Sur y Cartel.

FÚTBOL, MENTIRAS Y VIDEO

Ayer hace 33 años Diego Armando Maradona le anotaba dos golazos a Peter Shilton de la selección de Inglaterra. Transcurría el mundial de Fútbol de México 86.

Los dos goles se han convertido en símbolos, en referentes de la historia del fútbol latinoamericano y mundial. Como si el campo del estadio Azteca fueran las Malvinas y como si Thatcher estuviera bajo los 3 palos de la selección Inglesa.

El primero de ellos, la gran mentira, la famosa «mano de dios». Pero eso no nos importa. El fervor latioamericano celebró con toda la potencia posible. El Diego jugó a la pelota de forma sublime, tanto que la nimiedad de jugar con la mano se puede obviar si se tiene como objetivo hacer historia.

El segundo, conocido como «El gol del siglo» (del s. XX), es una demostración magistral del dominio del balón. Ante la mirada estupefacta de sus propios compañeros de equipo y sus rivales, Diego recorre 3/4 De cancha y hace una anotación mágica, que inmediatamente se convierte en uno de los momentos más epicureos de la historia del fútbol.

Hoy, con el VAR (video assitant referee) de la FIFA, Maradona hubiera tenido posiblemente una tarjeta amarilla. ¿Será entonces que este sistema le está quitando parte de la magia a este juego que tanto nos apasiona? (Bueno, a mi no tanto…aunque le serė fiel hasta la muerte al todopoderoso y nunca campeón (De la A) Deportivo Pereira). O ¿será que por medio de esta tecnología estaremos frente a la posibilidad de ver resultados más justos, aunque más aburridos?

La respuesta es lo de menos. Lo importante es que la memoria de momentos alegres prevalezca. Finalmente, tres codas y una pequeña fracción de una película de Kusturica…. oéoeoeoé diegoooo diegooooo!!!

CODA 1. Con el VAR la afición colombiana hubiese tenido razón al decir #fuegoldeyepes

CODA 2. Con el VAR la afición mexicana no hubiese llorado tanto con el #nofuepenal

CODA 3. Golazo el del Congreso colombiano que no ha querido aprobar la Ley Anticorrupción. Ah pero clasificamos a octavos en la Copa América como primeros del grupo.

AZIRAFEL Y CROWLY

Hay amistades vertiginosas e insólitas. También las hay episodicas. Y otras tantas aletargadas, como pasmadas en el tiempo.

Sin importar como, todos en la vida hemos tenido cualquiera de esas formas de amistad. Al final, todas ellas son parte esencial de lo que uno es.

Imaginemos entonces a un ángel y un demonio siendo amigos desde el principio de los tiempos e intentando llegar hasta el fin del mundo sin mayores discrepancias. Cada uno procurando mantener su esencia y jugando un papel crucial en la configuración misma del Apocalipsis. Más o menos ese es el argumento de buenos presagios. Una obra hilarante escrita a cuatro manos.

Terry y Neil derrochan maestría. Este libro es tan entretenido que se puede leer en una sola sentada. Y si no se quiere sentar a leer, vea la serie, de excelente calidad y muy apegada a la obra escrita. «Buenos presagios» es un ejercicio literario espléndido, tan demoníaco como angelical.

DETERIORO Y OBSOLESCENCIA

Publicar un libro es una tarea ardua. Más difícil aún es poder encontrar un proyecto editorial común que pueda congregar intereses personales y viejas amistades. Pero una vez concretada la idea del proyecto, lo demás es puro disfrute.

Después de poco más de un año de trabajo, hoy podemos presentar esta obra que es una manifestación de las distintas apreciaciones que los autores tienen sobre el deterioro y la obsolescencia urbana, no es necesario decir más. De aquí en adelante, es la lectura que cada uno de ustedes realice la que puede generar nuevos rumbos de investigación que amplíen las diversas perspectivas que podemos tener sobre la ciudad.

CODA 1: una de las cosas que más alegría me ha generado la publicación de esta obra, a parte de haberla construido con buenos amigos, es el prefacio que ha escrito Juan Carlos Pergolis. Tener su lectura y apreciación ha sido todo un honor.

CODA 2: si tiene interés en conocer otras obras publicadas de la institución en donde trabajo pueden revisar el siguiente vínculo:

http://elibros.uacj.mx/omp/index.php/publicaciones

SAPIENS

Siempre he sido un fan de la historia, de quienes la escriben y de quienes la relatan. Admiro a quienes pueden contar con propiedad y de manera entretenida un suceso histórico, recordando fechas, actores y sucesos imprescindibles que han configurado nuestro camino y que nos llevan a este preciso momento.

Es por este motivo que llevo muchos años escuchando a Diana Uribe. Su programa «la historia del mundo» en la cadena radial caracol me acompañó durante muchas tardes dominicales y actualmente soy un asiduo seguidor de su podcast: https://www.dianauribe.fm/

Cuando me encontré con el libro «Sapiens», también conocido como «De animales a dioses» de Yuval Noah Harari, no dudé un segundo en empezar a leerlo. Y la sorpresa fue gratificante. La historia contada no sólo a partir de los hechos, sino también a partir de las interpretaciones que el autor se atreve a dar. Crítico, reflexivo y eventualmente satirico, Harari escribe una breve historia de la humanidad llena de explicaciones claras y contundentes, como contándole a sus amigos alguna anécdota, pero sin perder la seriedad y la formalidad científica de una obra que manifiesta el mundo vivido.

Me ha dado tanto gusto leer este libro que ya he tomado medidas para sacar tiempo y poder leer una <secuela> llamada «Homo Deus». Pronto les contaré que me ha parecido.