GEMA

Este libro es un recuerdo. O con mayor precisión, es la búsqueda que se realiza para construir un recuerdo.

En esta novela corta de Milena Busquets publicada por Anagrama en 2021, la búsqueda del recuerdo se relaciona íntimamente con lo cotidiano, modificándolo sin tregua.

Creo que Busquets manifiesta la importancia del papel que tienen todos nuestros muertos, aún cuando nuestro corazón y nuestra mente hacen caso omiso de dicha importancia e intentan relegarlos al olvido. Nuestros muertos están ahí, aunque trabajemos arduamente por desaparecerlos.

Con una prosa sencilla pero que contiene diversos pasajes profundos, Gema es como un soplo. Un libro que se lee con entusiasmo y un eventual nudo en la garganta (sobre todo si es nuestro haber también hay olvidos o muertos).

Este libro corresponde a la segunda entrega que me ha hecho Bookhis y es la lectura asignada para el mes de febrero. De nuevo, creo que esta experiencia lectora vale mucho la pena, al menos hasta ahora no me ha defraudado.

LA PERRA

En esta obra de 2017 Pilar Quintana expone de forma magistral y contundente un paisaje de la Colombia profunda, un territorio ubicado más allá de lo urbano y que se interna en la selva y el oceáno: el pacífico Colombiano, una tierra bravía y llena de magia, pero también de una gran crudeza que se manifiesta sobre lo desconicido.

De igual manera, presenta una retrato preciso sobre la cotidianidad de los habitantes de este territorio, las condiciones de sus rutinas y sus creencias. La autora expresa con claridad la incidencia de la lluvia y la humedad sobre la piel, la desazón desoladora del calor húmedo y pegajoso que se combina con el olor a sal y pescado, así como la incomodidad de una arena que más parece barro constante y que todo lo inunda.

Pilar me llevó de regreso a mi infancia y mi primer adolescencia, cuando, desde Pereira tomaba carretera para ir a Buenaventura pasando por Lobo Guerrero y los túneles ubicados después de Calima. Me trajo el recuerdo de comer sancocho de pescado en la galería del puerto junto al tío Miguel y por sobre todo… la imagen de esa arena negra y húmeda de Ladrilleros y Juan Chaco en donde solía construir castillos de arena pero nunca meterme al mar por miedo a esa bravura que mostraba con la intermitencia de cada hola.

Entre la novela corta y el cuento largo, La Perra es una manifestación narrativa con mucho sentido y con la expresión de una violencia innata en todo ser humano, es, de alguna manera, una muestra de las formas en que lo que pensamos se queda muchas veces a medio camino entre lo que realmente hacemos.

EXHALACIÓN

Pot algún motivo me había rehusado a leer a Ted Chiang. Suele suceder que lo de moda, o lo mainstream genera en mi cierta adversión. Y no es que Ted Chiang esté de moda pero cuatro premios Nebula, cuatro premios Hugo y seis Locus lo único que generaban en mi era un no se que….como una negación a la idea de que tanta belleza no podía ser verdad. Pero no me hagan caso, así me pasa con todo. Suelo desconfiar mucho de lo premiado, suelo desconfiar de la pompa que brinda el reconocimiento.

Pero esto cesa.

Esto pasa de largo y en algún momento decido que ya es hora de conocer aquello de lo que tanto se ha hablado: y así me pasó con Chiang. Aunque bueno, a pesar de que no conocía ninguna de sus 19 narraciones, si había leído alguna crítica que hizo a obras y a autores como Cixin Liu y esto, a su vez, había exarcerbado en mi cierto desprecio.

Por fortuna la literatura tiene formas desconocidas de tirar a bajo todos los muros que puedas construir. Afitmación que puede ser acentuada cuando se trata de obras relacionadas con la ciencia ficción.

Exhalación  ha estado a punto de dejarme sin aliento. Y no es una analogía mediocre. No escatimo veracidad en estas palabras. Los nueve relatos contenidos en este libro son alucinantes. Variopintos también. Ted Chiang juega con las emociones del lector como si fuera uno más de sus personajes. Con argumentos que transitan temas como los viajes en el tiempo, la singularidad de la inteligencia artificial y la posibilidad de universos paralelos, no queda otra opción que la sorpresa constante ante la factibilidad de lo insospechado. De manera contundente, Chiang construye ficciones que parecen posibles y, lo que es más atractivo, las hace inmediatamente relacionables con nuestra vida cotidiana.

Ya es hora de desempolvar otro libro que compré hace tiempo de este autor y que hasta ahora me había negado a leer. En definitiva, la ciencia ficción tiene en Chiang a un autor que es un clásico, que con sua letras aporta incansablemente a este género que tanto quiero, pero que parece nunca ser aceptado por completo, sobre todo por las instancias más académicas de la literatura. Y como premonición de esta entrada les dejo un breve párrafo del relato más corto del libro:

Les estoy transmitiendo esta advertencia a un año de distancia en el futuro; este es el primer mensaje largo recibido utilizando circuitos con retardos negativos de un alcance de megasegundos para construir dispositivos de comunicación. Le seguirán otros mensajes abordando otros asuntos. Mi mensaje es éste: Finjan que tienen libre albedrío. Es esencial que se comporten como si sus decisiones contaran, aun cuando sepan que no es así. La realidad no es importante; lo que es importante es lo que creen, y creer la mentira es la única manera de evitar el coma en vigilia. Ahora la civilización depende del autoengaño. Quizá siempre ha sido así.