BEFORE WATCHMEN. NITE OWL / DR. MANHATTAN

A pesar de haber visto que se recomienda leer esta precuela en un orden determinado yo me he lanzando al ruedo de manera autónoma siguiendo mi intuición.

En el universo de The Watchmen se puede decir que Nite Owl y Dr. Manhattan son una forma de Batman y Superman (aunque hay quienes plantean que Rorschach se asemeja mucho más al caballero de la noche). Esta entrega es interesante en la medida que presenta a dos personajes de la saga que pueden ser los más disímiles entre sí: el más humano y el extraterrenal.

Lo más interesante es que sin importar que personaje, o la dupla de personajes que se presente, la sumatoria de cada entrega es el preámbulo perfecto para la configuración de lo que conocemos de la historia original presentada por Alan Moore.

En este caso tenemos la apuesta existencial y filosófica de un personaje que se deshumaniza pero al mismo tiempo encierra la esencia misma del hombre, actúa de forma autocrítica y consciente y pretende ser adalid del deber ser de la especie.

Por otro lado, la vida casi trivial de un superhéroe sin super poderes (esto suena a kick Ass) que indaga en lo cotidiano en búsqueda de una especie de moral colectiva que responda al contexto en que se desarrolla su historia.

Llama la atención la aparición de un tercer personaje, el villano Molloch y su papel previo a los acontecimientos.

Al final retumba en mi mente la frase de The Comedian: «Todo es un chiste».

Resta una entrega de esta precuela, así que pronto les daré mi opinión general de toda la historia.

GOTHAM LUZ DE GAS

Lo maravilloso de esta novela gráfica es que fue dibujada por el grande Mike Mignola, creador de Hell Boy, y esto le da un sentido particular a la historia escrita por Brian Augustini. En este entendido, Luz de Gas es una historia con un arco argumental que funde temporalmente a dos seres oscuros: Batman y Jack el destripador.

Tenemos entonces una ciudad Gótica ambientada en la era victoriana, en otras palabras, una ciudad Gótica verdaderamente gótica. Y me permito esta redundancia por que el énfasis oscuro de la historia se complementa con la sombra natural de una ciudad sin electricidad, que ameniza sus noches a la luz de las velas y del gas en el espacio público. El escenario es entonces propicio para que nuestro héroe se manifieste en un esplendor particular, sin sus habituales gadgets tecnológicos y con un cierto aire de demonio.

El arco resulta ser interesante por que lo que propone Augustini es que Jack el destripador es amigo personal de Thomas Wayne, el papá de nuestro héroe, y por envidia a la belleza de Martha, termina mandando a asesinar a la pareja. En su desvelo psicótico, no puede evitar ver el reflejo de la risa de la madre de Batman en las mujeres que se cruzan en su camino y como resultado, termina siendo un feminicida en todas las partes a donde va.

Debo decir que me pareció un poco predecible el giro, pero no por eso, deja de ser interesante la articulación y la forma como se configura la historia.

Gotham Luz de Gas es una historia que atrapa, es entretenida y vale la pena leerla. Y el aporte de Mignola es sin duda sublime.

FELINO HOMICIDA SALVAJE

Detrás de este título tan rimbombante se esconde una historieta hilarante. El humor sutil, algunas veces un poco negro o un poco cruel, pero siempre atinado y refrescante de Bill Watterson, creador de Calvin y Hobbes.

Junto con la magistral Mafalda de Quino, Calvin, un muchachito medio psicótico y Hobbes, su tigre de peluche, son sin duda las historietas que más me han acompañado en la vida. El paso de los años me ha servido para releer con mayor atención las viñetas de estos personajes y sus autores y para, sin duda, admirar profundamente una obra magistral y llena de sentido.

Felino Homicida Salvaje recoge el paso de un año en la vida de Calvin y Hobbes, acompañado por sus padres, la vecina Susi y la maestra Wormwood y el cmbio de las estaciones. Es inevitable reir a lo largo de cada viñeta. Entre la genialidad de Calvin y su alter ego salvaje personificado en el tigre Hobbes, y la irreverencia de ambos, el lector se encontrará con una reflexión sencilla y profunda sobre la vida cotidiana que sin dudas generará preguntas y sonrisas sobre su propia vida.

Es una lectura sin edad, sin género, sin un principio claro y sin la necesidad de un final. Creo que muchas historias que he leido serían mucho mejores si siguieran una estructura de este tipo.