Y JULIA RETO A LOS DIOSES

Con un cónclave entre los dioses romanos, que son los mismos griegos olímpicos pero con otros nonbres, así empieza Y Julia retó a los dioses que no es otra cosa que la continuación de la novela Yo, Julia de Santiago Posteguillo.

En esta entrega que cierra la duología (o será más adecuado decir bilogía, en verdad no lo se), Julia se presenta como ama y señora de un imperio dominado por hombres. Ella es la mano que mueve el poder y sus designios, a pesar de las tribulaciones, siempre tienen la intención de perpetuar la dinastía y mantenerse como la Augusta de Roma.

Esta obra no la he leido, la he escuchado, al igual que Yo, Julia. Si bien siempre voy a preferir leer que escuchar audiolibros, algunas obras se prestan para que escucharlas sea atractivo. En este caso, creo que la ficción histórica se presta muy bien para esto, puesto que la narración resulta ser envolvente y genera una gran expectativa todo el timpo.

A decir verdad, el título de esta libro está al revés. Fueron los dioses quienes retaron a Julia, ya conocemos estas manías en obras épicas como la Odisea, o los trabajos y pruebas para Hércules y Jasón. Y ahora, empecinados en que una prieta no tenga las riendas del imperio más grande y poderoso de la humanidad, los dioses no escatima esfuerzos contra una mujer que lejos estará de sentirse amedrentada. Julia, con su convicción fatídica de darlo todo por la gloria divina, sufre, pero impone su voluntad de manera inquebrantable.

Si bien el desarrollo de otros personajes es importante en este libro, el centro siempre será ella. Una obra que a mi modo de ver y por medio de una ficción bien documentada, resalta la importancia del papel de la mujer en la historia.

LA HIJA ÚNICA

Este es un libro fenomenal. Todo lo que pueda decir de aquí en adelante es innecesario y puede ser omitido, pero la costumbre me lleva a comentar algunas cosas de esta obra y de mi experiencia lectora.

Es la primera obra que leo de Guadalupe Nettel y sin duda, me ha dejado un muy buen sabor de boca, una satisfacción inusitada que me ha llenado de diversos sentimientos. Pocas veces, solo cuando un libro vale verdaderamente la pena, el autor logra transmitirnos sensaciones profundas. En este caso, Nettel me ha transmitido grandes oleadas de desasosiego y, contradictoriamente, rayos contundentes de esperanza.

No quiero decir que esta novela es feminista, creo que es innecesario catalogar o poner una etiqueta de este tipo. A pesar de esto, la obra se configura a partir de los encuentros y desencuentros de distintas mujeres y su visión de la vida, especialmente, de la maternidad. Las situaciones descritas giran entre lo cotidiano, las cosas que a toda madre o hija puede ocurrirle en su día a día, pero también se narran en esta obra situaciones únicas, muy particulares, que por el azar o el destino, las protagonistas deben vivir, sortear o disfrutar de alguna manera.

Con una narrativa sencilla, Nettel nos lleva a conocer las motivaciones, temores, sufrimientos y alegrías de sus personajes. Pone de manifiesto que las relaciones entre conocidos y extraños es fundamental para configurar nuestra propia historia. La angustia derivada de acontecimientos marca diversas pautas del posible vivir y, el libro, como la vida misma, deja una sensación de que es necesario pasar algunas páginas y seguir adelante, escribiendo la propia historia.

Después de todas las sensaciones que este libro me hizo sentir, fue inevitable para mí, al leer el último párrafo, cerrarlo con una sonrisa dibujada en mi rostro.

NOVELA DE AJEDREZ

Por su extensión, me pregunto si esta obra puede ser considerada una novela realmente, o si más bien puede entenderse como un cuento largo. Si bien las discusiones sobre el tamaño de una literaria pueden ser interesantes y profundas, no es menester de este espacio hacer una reflexión profunda sobre eso, aunque literalmente, este pensamiento y la lectura de esta obra me ha dejado en jaque.

Novela de Ajedrez, publicado póstumamente, es una libro del escritor austríaco Stefan Zweig, quien logro terminar esta obra poco antes de su suicidio en 1942. Como en otras de sus obras, el autor le dio a conocer al mundo, desde la literatura, algunos aspectos dramáticos de la situación política europea enrarecida y sometida por el nazismo.

En esta novela especialmente, Zweig se centra en la violencia psicológica generada por el aislamiento, usado como método de tortura, y el trauma profundo que suscita en la psique humana. Y claro, el ajedrez es el protagonista principal de la obra en la medida en que en la mente, tanto como en el tablero de 64 recuadros blancos y negros. las decisiones son fundamentales para que la vida no termine en jaque mate.

Es una lectura breve pero profunda, un texto que vale la pena leer, más aún porque la ficción generada por Zweig es fiel a la época, y no está atiborrada de clichés como muchas obras actuales que quieren encontrar en el tema del holocausto o del nazismo y su papel histórico-literario, la excusa perfecta para intentar lograr un bestseller.