EL VIAJE DEL ELEFANTE

Todo hay que decirlo y, lo primero en esta ocasión, es que este no es el mejor libro de Don José Saramago.

Y aún a pesar de que no es su mejor obra, fue para mi inevitable devorarla, comerme sus páginas intrépidamente y sin pausa. La magia de este autor es siempre tan potente que incluso en obras que no son tan buenas, es inevitable para mí quedar atrapado. Ahora, decir que no es tan buena sería darle un sentido crítico a esta nota, cosa que no me interesa. Más bien lo menciono en relación a otras obras del mismo autor como las intermitencias de la muerte o el ensayo sobre la ceguera que, en mi comprensión, las he considerado como verdaderas obras maestras.

En el viaje del elefante Saramago relata de manera espléndida el desfile casi marcial, por tierra y mar, que realiza el elefante Salomón, después llamado Solimán, y su séquito, desde Portugal hasta Viena. Ubicada en el siglo xvi, el autor ficciona los hechos y acontecimientos que pudieron suceder en tan imperativa marcha, sobre todo, señalando el impacto que el paquidérmico protagonista podía generar a lo largo de todo el trayecto en una sociedad europea marcada por los procesos de Reforma y Contra Reforma.

De una forma grata, Saramago nos muestra tangencialmente la sociedad de esta época y su capacidad de asombro frente a los fenómenos terrenales, así como también, pone de manifiesto el papel de las grandes jerarquías políticas y religiosas de ese período.

Es un libro entretenido que vale la pena leer.

PRIDE OF BAGHDAD

Esta novela gráfica autoconclusiva de la editorial Vértigo pone los pelos de punta. Escrita por Brian K. Vaughan y con el arte de Niko Henrichon, esta historia cuenta las tribulaciones de 4 leones que quedaron libres en la ciudad de Baghdad durante los bombardeos que, durante el año 2003, Estados Unidos lanzó en contra del país controlado por Sadam Husein.

Desconociendo los acontecimientos alrededor de «los cuidadores», los protagonistas de la historia se ven enfrentados a la libertad de una forma poco ortodoxa, desconociendo cómo actuar en su nueva situación de vida, pero entendiendo que la manada es el principio fundamental para la supervivencia.

Con un final triste y emotivo, nuestros cuatro leones se presentan como parte del daño colateral de un conflicto armado que enmarcó el final del siglo xx y el inicio del xxi y del cual hoy se pueden vislumbrar las esquiarlas.

El arte de Niko Henrichon es magnífico y le da un sentido artístico muy alto a una historia bien contada. Muy recomendado.

SIETE CASAS VACIAS

Este libro de relatos cortos tiene de todo un poco. Las historias contadas por Samanta Schweblin esconden, tras una aparente simplicidad, una profundidad agobiante y compleja.

De origen argentino, Schweblin usa una narrativa bien estructurada y unas formas literarias que le permiten al lector ponerse en la piel de los personajes. Las situaciones que se describen, en la gran mayoría de los casos, esconden detrás de la apariencia de ser sucesos de la vida cotidiana, una gran complejidad y una abstracciön que lleva a desenlaces insospechados.

En tan sólo 128 páginas está autora construye una obra que vale la pena leer, y que en adiciön es un buen ejemplo del acontecer literario femenino sur americano, que está más allá de aquellas cosas a las que nos tienen acostumbrados autoras como Isabel Allende o Laura Restrepo.

Un libro entretenido que será devorado por nuestro interés.

HIT GIRL EN HOLLYWOOD

Amo a Mindy, de eso no cabe duda. Lo que si me ha parecido es que con cada entrega de la gira mundial de Hit Girl, este personaje se va poniendo más ridículo y menos interesante.

No suelo hacer comentarios muy malos acerca de las cosas que leo, pero en este caso me resignarė a hacerlo, sobre todo por que Hit Girl es uno de mis comics favoritos y poco a poco se estå volviendo una pėrdida de tiempo.

La puesta en escena que Kevin Smith y Pernille Orum le dan a esta superheroína en la ciudad del espectåculo reduce su calidad argumentativa respecto a las tres entregas anteriores de una forma dramática. El argumento sobre el abuso de poder y la violencia de género promovida por los grandes productores de cine termina siendo una parodia innecesaria que tiene como colofön la aparición de una nueva heroína con un nombre, por lo demás, innecesariamente específico: la arranca pitos.

Finalmente, no me ha encantado el trabajo gráfico de esta entrega. Siento que la espera ha sido en vano y que Hit Girl necesita regresar a las manos de Millar para que siga sobresaliendo.