BEFORE WATCHMEN. COMEDIAN / RORSCHACH

Siempre he considerado que la novela gráfica The Watchmen de Alan Moore es de otro nivel…su historia y desarrollo han marcado de una forma muy particular el mundo del comic y creo que siempre va a ser uno de mis universos preferidos, sobre todo por su contenido filosófico/político.

Es por este motivo que me emocioné mucho cuando pude comprar en formato digital una colección que puede entenderse a modo de precuela y que se titula Before Watchmen. Son una serie de libros que cuentan de par en par algunas historias particulares de los héroes de la idea original. En este sentido y de la mano de Brian Azzarello, conocemos historias personales de estos héroes tan particulares.

La historia de The Comedian se centra en sus recuerdos de la guerra de vietnam y sus decisiones como soldado consagrado (y desquiciado). En adición a esto se ubica a este personaje como muy cercano a la política y a los sucesos nefastos de los amigos que tiene en la familia Kennedy.

Por otro lado, Rorschach (tal vez el personaje que más me gusta de la franquicia) está inmerso en una historia de gran ciudad y bajo mundo, llena de violencia y de oscuridad. Por supuesto, la narración se da desde su simbólico diario personal en donde admite que comete errores, pero por supuesto, está dispuesto a enmendarlos (aunque deben saber los que no han leido nada de este universo que esa correccción no llevará a ningún buen lugar a nadie).

En definitiva ha sido una lectura trepidante, creo yo que lo suficnetemente buena para no quedar lejos de la historia de Moore…a ver que deparan los otros libros pebdientes de Before Watchmen….

MOONSHINE VOL. 2

El segundo volumen de esta historia nos lleva a conocer a otros licántropos de la época de la prohibición de alcohol en Estados Unidos.

La relación entre gánsteres y campiranos se acentúa en un conflicto visceral, que quiere determinar la fuerza de cada uno de ellos.

La historia mantiene un nivel de misterio interesante, y por supuesto, la violencia exacerbada está inmersa en cada página.

Creo que el trabajo de Azzarello es bueno, su narrativa es envolvente, aunque este volumen en particular creo que fue un poco lento.

Por otro lado, el arte de Eduardo Risso me parecé excelso. Cada vez lo disfruto más.

A ver que nos depara el tercer número.