CAFE CON MIEL

El auge de la promoción de libros y lecturas en las redes sociales ha fomentado, en gran medida, que las editoriales vayan a lo fijo, esto es, que publiquen temáticas relacionadas con lo que se hace viral o, en su defecto, con lo que tiene una rápida promoción en las redes. Creo que no se las puede culpar, el mundo editorial debe subsistir y entrarle a las estrategias de marketing y comercialización propiciadas por las redes, puesto que éstas hacen que disminuyan sus dificultades de divulgación y publicidad de sus apuestas editoriales.

No estoy excusando a las editoriales, solo intento entenderlas.

Es un hecho que muchos autores quedan desamparados porque su apuesta literaria está por fuera de lo que se está promocionando en el mercado y esto, ha abierto la posibilidad de la autopublicación como alternativa.

Yo, en lo particular, llevo mucho tiempo dudando de esta alternativa editorial de autpublicarse, más ahora donde la aparición de la inteligencia artificial puede jugar un papel preponderante en la construcción literaria.

A pesar de esto, puede uno encontrarse con sorpresas. Y esta entrada habla justamente de eso: «Café con miel» de Aaron Osoria, es una gran sorpresa literaria. Di con esta obra porque conocí a este querido autor cubano personalmente. Y en una breve comunicación que tuvimos me pidió hacer una lectura de su manuscrito y prologarlo. Ni corto ni perezoso, me puse a la tarea y quedé gratamente satisfecho con la lectura de esta obra.

Es por este motivo que hoy expongo aquí lo que pienso de Café con miel. Algunas cosas aquí escritas están en el prólogo de este libro.

Y aprovecho este espacio también para promocionar el libro de este joven talento cubano, el cual pueden encontrar en el siguiente enlace:

https://a.co/d/08fzqWPC

Café con Miel es justamente eso, amargura y dulzura combinadas. La vida misma.

La habana que Osoria describe es hipnótica, está envuelta en un halo de peligro y decadencia. En esta novela la ciudad, las calles, los bares, el malecón, los edificios y, hasta los espacios más íntimos, son protagonistas. Ellos muestran la realidad de un sistema político y administrativo en declive que hace que la población de un país tan maravilloso esté haciendo hasta lo impensable por sobrevivir.

Así es, Este libro, de alguna manera es una denuncia.

Osoria plantea con una prosa que resulta poética, la manifestación de la decadencia y de la obsolescencia de un territorio en donde las personas habitan como pueden, donde no viven, sino que sobreviven a lo cotidiano.

Olivia es la protagonista de esta novela. Digna hija de Oshún, con su caminar puede lograr darle sentido a la vida de quien la ve pasar.

Así, esta novela narra las tribulaciones de su vida y la de aquellos que a su lado conocen el amor y el desamor en medio de un sistema que controla todo lo que se hace. Porque para sobrevivir a lo cotidiano en esta ciudad, como se describe en la novela, hay que tocar fondo.

Siento que café con miel está escrita con pasión y con anhelo.

Pasión, porque en cada frase y cada diálogo se manifiesta un conocimiento expedito de lo que acontece en la Isla, de lo que pasa en la Habana. Osoria, estoy seguro de esto, investigó con rigor los espacios y a las personas que le sirvieron de inspiración para sus personajes.

Anhelo, porque sin duda alguna las vidas de los personajes, su actuar cotidiano, sus relaciones y sus decisiones, son la manifestación de una realidad que se sabe, pero que no se dice. Son las palabras que muchos quieren decir pero que se encuentran en medio de un contexto que se los impide.

Esta novela es un grito a favor de aquellos que están silenciados.

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