He vuelto a leer a Byung-Chul Han. Después de darle un vistazo y quedar un poco pasmado con su libro «La sociedad del cansancio», elegí esta obra: «Elogio de la inactividad o vida contemplativa» en el que desarrolla algunas apuestas filosóficas contundentes sobre la importancia de no hacer nada.
En esta obra el autor formula un ensayo sobre la acción y la inacción, y cómo ambas formas de ser y estar en el mundo, constituyen el motor de la humanidad en sí misma. Basándose en diversos autores y analizando sus pstulados con detalle, plantea por ejemplo, que la acitividad a la que tanto estamos acostumbrados, responde, básicamente, a la necesidad de la sobrevivencia en el mundo, pero a la vez, considera que esta idea es una contradicción, puesto que la acción es la artífice de nuestra propia destrucción.
Aparece entonces la alternativa de la inactividad, algo así como un «bajarse del mundo» y dejar que siga su curso, por su propia cuenta, sin contar con nosotros. Esta inactividad la refierea a la capacidad de contemplación, de la pausa y el ocio, incluso del sueño, como factores que pueden ser el camino de la salvación (metafóricamente hablando), de una sociedad cansada y diezmada por un sistema eminentemente funcionalista.
Tengo otras cosas que leer de este autor, así que en algún momento les comentaré mis opiniones.


