Esta novela está construida a partir de la historia de dos mujeres, cada una con sus particularidades, que se encuentran la una a la otra y, a la vez, se encuentran a ellas mismas.
Esta es una historia del dolor que genera la pérdida.
Esta es una historia del dolor y la frustración generadas por una vida de obligaciones heredadas, que convierten el día a día en una cárcel de la que no se puede escapar.
Esta es una historia de amor entre dos mujeres.
Esta es una historia sobre el amor propio.
Como ven, esta novela es muchas cosas. Olalla Castro, la autora, escribe poesía, y si no estoy mal, éste es su primer trabajo en otra estructura narrativa. Puedo decir sin miramientos que es una historia fabulosa, escrita con una gran sensibilidad y con valiosos mensajes sobre la vida.
Las dos protagonistas de la historia, una china y una española se encuentran. La española huye del mundo y de la propia vida por haber perdido a su hija. La china vive subyugada en un matrimonio donde es violentada cotidianamente.
Esta novela está llena de palabras significativas, de una prosa poética y, lo más curioso de todo es que, cuando se encuentran las protagonistas, el lenguaje sobra, puesto que la brecha entre los idiomas que cada una de ellas habla es un gran abismo.
Olalla Castro habla más allá de las palabras. Muestra cómo a través del tacto y de la mirada también se esconde un lenguaje.
Mañana representa en esta relación amorosa una forma de despedida, pero que se mezcla con la esperanza de un nuevo reencuentro. Mañana es una promesa, es la manifestación de que el amor que las protagonistas tienen hoy, tendrá continuación, seguirá adelante; mañana es la manifestación de la posibilidad de ser feliz sin importar el infortunio presente.
Este es uno de los mejores libros que he leído en lo que llevamos de este año. Lo recomiendo mucho.


