Por fin decidí iniciar la lectura de la Herejía de Horus, una obra descomunal con más de 50 volúmenes publicados, y con la participación de un sinnúmero de autores.
Y Horus, el Señor de la Guerra es un inicio firme y contundente. En esta obra, Dan Abnett nos presenta a la XVI legión de marines espaciales llamada los Lobos Lunares, quien es controlada por el primarca Horus, hijo más querido del Emperador y denominado por El como Señor de la Guerra. Llenos de valor y con un desenfreno único entre los Astartes, los Lobos Lunares son renombrado como los Hijos de Horus.
El libro relata varias incursiones cósmicas en aras de expandir el imperio y eliminar cualquier atisbo contra del emperador. De igual manera, nos presenta a diversos personajes, casi todos ellos Astartes hijos de Horus, sus características y sus inquietudes sobre el deber y su firme lealtad hacia el Emperador y el Primarca.
En esta narración no falta la agresividad y la belicosidad por parte de casi todos los protagonistas. Dicho de otra forma, este es un libro sobre la guerra y en todo momento hay escenas de acción o de combate descritas de forma contundente.
Aparece también el Caos, viejo conocido desde mis días en Warhammer Fantasy, denominado aquí como disformidad y escenario que permitió a la humanidad y al imperio los viajes a través del universo.
El camino de esta gran saga es largo, pero estoy seguro que vendrán muchas horas de lectura llenas de sorpresas y de la maravillosa acción y aventura a la que me tiene acostumbrado el espléndido universo de Warhammer.
A seguir leyendo.

