El campo es un cementerio. Este libro es sobre la muerte.
La premisa es sencilla: no se sabe que hay más allá de la muerte, es un secreto, pero los muertos hablan. Hablan con nosotros y hablan entre ellos.
Cuentan, a veces, por medio de metáforas y, otras veces con una precisión casi obscena, los detalles de la vida que tuvieron antes de ser sepultados. Y, En muchos casos, las calamidades aconceticidas que los llevó a la tumba.
El campo, de Robert Seethaler (autor vienés) es un libro casi poético. Sensible y violento al mismo tiempo, sobre la fragilidad de la vida y la crudeza de la muerte. El autor nos presenta un libro compuesto por múltiples relatos de los difuntos habitantes de un pequeño pueblo que inevitablemente sucumbieron ante la vida.
Lo más interesante son los escenarios comunes entre ellos, el recuento y el recuerdo de la vida que tuvieron, las relaciones establecidas, los amores y el odio, o la simple ignorancia de la existencia del otro.
Es un libro que me ha hecho reflexionar mucho sobre el futuro incierto, sobre lo que puede pasar cuando ya no esté. Pero también es una obra que invita a pensar el presente, el momento vivido y los acontecimientos del día a día.
Lo he disfrutado pero me ha dejado también cierto desconcierto…

