EL IMPERIO FINAL. NACIDOS DE LA BRUMA 1

Llegó la hora de leer de nuevo a Sanderson.

Después de mucho meditar sobre qué leer sobre este autor, sobre el cual tengo cierto recelo, un poco por el «ruido» o «hype» que le dan en redes sociales y, porque después de leer hace algunos años su libro Elantris, sentí que de una manera u otra había un tinte evangelizador (el autor es mormón), pues decidí adentrarme de nuevo en el Cosmere (su universo de fantasía) para darle una oportunidad a la primera trilogía de los Nacidos de la Bruma.

Hay muchas cosas que decir, pero seré breve, como casi siempre.

Este libro es esencialmente, sobre la esperanza. Sobre la esperanza del cambio, sobre la esperanza de una vida mejor.

Este libro también es un libro sobre la amistad y el amor.

Este libro es sobre el poder.

En este orden de ideas, este libro es muchas cosas, menos algo aburrido. Así es, desde el inicio de la obra, se presenta una estructura narrativa muy emotiva, llena de acción y de intriga que hacen que la lectura sea inmersiva, resulta dificil desprenderse del libro y hacer otras cosa, a pesar de sus 670 páginas en su versión de bolsillo.

La estructura del sistema de magia que posee esta obra de fantasía es muy interesante: algunos seres tienen el poder de «quemar» metales (en el interior de su cuerpo) y obtener poderes alománticos de ellos. Las posibilidades, entonces, son múltiples y complejas. Y la narrativa de Sanderson permite mantener la atención en la trama, muy a pesar de que en este tipo de obras aparecen un sinnúmero de personajes y arcos argumentales que pueden llegar a generarse confusiones entre quien es cada quien y a que facción pertenecen.

El lector no acostumbrado a la fantasía épica batallará un poco al inicio del libro justamente por este tipo de estructura narrativa, pero a esa persona le prometo que después de un par de horas solo querrá saber más y más del desarrollo de la historia.

La trama es atrapante, envolvente, pero debo decir que el final me ha resultado épico, muy bien logrado. Y lo más inquietante, me ha dejado con ganas de seguir leyendo los libros que restan de la trilogía, cosa que, claro está, es un gran logro por parte del autor: te deja con ganas de saber más.

En conclusión, debo decir que a veces me parece excesiva la propaganda, el ruido , el hype que le dan a Sanderson. Es un autor que tiene cosas muy buenas, buenas, y otras no tanto. Como siempre he pensado, siempre hay un libro para cada lector y, en este sentido, Sanderson con este libro logra cautivar a los lectores de fantasía épica que han leído otras escuelas. Es un escritor haciendo su trabajo.

Volveremos al Cosmere.

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