Este libro es una novela con dos historias dentro de ella. En ambas, la figura del migrante es importante, la persona que se va buscando otros rumbos y nuevas aventuras en su vida. La persona que se aleja de su origen pero que nunca, por más que así lo quiera, logra desprenderse de sus raíces.
Escrito por Renato Cisneros y publicado por Alfaguara en 2023, «El mundo que vimos arder» es un libro crudo que señala las viscicitudes de todo aquel que ha tenido que irse para encontrarse con una nueva vida, que no necesariamente es mejor que la que se tenía antes de iniciar el viaje. De alguna manera, esta obra me ha parecido una antítesis de Itaca, el famoso poema de Konstantino Kavafis, quien ilustraba con maestría la importancia del viaje más que el valor del destino.
Una de las historias nos lleva a conocer las tribulaciones de un peruano que decide conocer a la familia de su madre, de ascendencia alemana, todo dentro del contexto de la segunda guerra mundial. La otra historia, ubicada en la actualidad. nos da a conocer la vida de otro peruano, que decide irse a España con la finalidad de rehacer su vida de aguna manera. En ambos casos, el desaraigo es notable, los personajes no terminan de encajar y de alguna manera todo lo que se desarrolla en ellas va señalando un lento camino hacia la fatalidad.
En lo personal, creo que este libro, o más bien, estas dos historias, pudieron ser novelas independientes.
Quiero decir que cada una de las historias tiene suficiente madera para convertirse ellas mismas en novelas. Sin embargo, la decisión del autor de combinarlas es bastante interesante. Nos regala un libor estructurado de forma capitular no necesarimente lineal, lo que permite ir y venir entre historias y, eventualmente, encontrar similitudes en los caminos andados por los protagonistas, cada uno de ellos envuelto en el contexto de su propia guerra.
Algunos episodios de la novela, sobre todoaquellos que tienen que ver con la segunda guerra mundial, resultan crudos y desgarradores.
He disfrutado mucho la lectura y reconozco que la narrativa de Cisneros es trepidante, vale mucho la pena leerlo.

