Este libro es un gran ejemplo de que las buenas historias no tienen que ser necesariamente rimbombantes, ni llevarnos a mundos desconocidos. La propia casa y la famila pueden constituir una historia imperecedera, llena de aventuras, de secretos y de tensiones que pueden configurar una gran obra literaria. Flores extrañas es esto y más. Es una historia sobre la familia, sobre el amor, sobre el marcharse y el regresar. Es una novela sobre al vida misma, muy cercana a nuestra propia vida cotidiana.
Donal Ryan en este libro, nos cuenta la historia de varios personajes, relacioandos entre sí, y los desarrolla de tal manera que no se entiende la existencia de un único protagonista. Es la relación entre todos ellos quien tiene el papel protagónico de la obra. Hijos que se van y regresan; amores cotidianos y diversos; tareas diarias, el trabajo, el jardín; rezarle a dios, creer en él y vivir con la intención de alguna vez llegar al paraíso. Todas estas son, entre otras, las presencias narrativas que desarrolla el autor y que llevan al lector de una sensación a otra con cada vuelta de página.
No debemos engañarnos, flores extrañas parece una obra sencilla pero en realidad está llena de complejidad. Lo más importante es que la novela tiene una fluidez narrativa tan bien lograda que no te puedes desprender de ella. Esta novela al final, es una muestra de las múltiples formas de amor que se pueden presentar en los contextos cotidianos, que buen libro!!!


