Este libro es una gran obra literaria. Puedo considerarlo como una de las historias más apasionadas y que más me ha cautivado de mis últimos tres años de lectura. Con un toque de realismo mágico y una severidad inconmensurable, Arado Torcido es un libro que muestra la realidad del campo y la crudeza de la vida rural, haciendo énfasis en la pobreza que circunda a ese contexto territorial que está presente en toda latinoamérica, en donde las relaciones sociales son más o menos definidas por un misticismo siempre latente y, por supuesto, por el patrón que maneja los hilos del destino de todos y cada uno de los que habitan en su hacienda.
En realidad, esta novela de Itamar Vieira Junior se puede superponer a cualquier contexto rural de cualquier país latinoamericano. A pesar de que el relato es sobre el Brasil, las similitudes de los contextos convierten a Arado Torcido en una obra de carácter mundial, o al menos, una obra con la que toda latinoamerica se peue identificar.
En algún momento de esta lectura recordé algunos pasajes de la cruda novela La Vorágine, así como algunos apartados del Cien Años de Soledad. Y esto se debe no solo al relato crudo de episodios violentos y de diversos conflictos de intereses, sino a la prosa tan bien lograda de esta novela, que matiza la crueldad de los hechos con un onirismo constante, una especie de ensoñación permanente de las protagonistas, que demuestra consistentemente que una parte esencial de la vida es el deseo de salir adelante, de sobrellevar las dificultades y lograr vivir dignamente.
No quiero deccir mucho sobre el contenido específico de esta novela, solo lo siguiente: Es un libro dividido en tres capítulos que relata la historia de dos hermanas y la familia a la que pertenecen. El primer capítulo lo relata una de las hermanas, y en el se narra toda la infancia de ambas. El segundo capítulo lo narra la otra hermana, (aunque uno crea que es la misma), y cuenta las vicisitudes de la vida adulta, el declive familiar y el desasociego generado por los cambios de la vida moderna y su impacto en el campo. El último capítulo lo narra un no ser, un espírito que ha trasmutado de cuerpo en cuerpo a lo largo del tiempo y que es una manifestación de la mística que acompaña a toda la novela, en donde las creencias ligadas a la santería son la amalgama de toda la historia.
Invito a leer esta grandiosa novela, a mi me ha dejado fasinado.

